Febrero siempre se ha caracterizado por ser un mes anómalo, de contrastes y muy inestable en temperaturas. Como bien dice el refrán «febrerillo el loco ningún día es igual que otro» .
Pero estos últimos años, en lo que se ha caracterizado más, ha sido en la escasa precipitación que acumula.
En el febrero del 2018 las precipitaciones estuvieron entorno a los 35 l/m² recogidos.
Años anteriores como los del 2017 y 2016 por ejemplo, rondaron tambien los 20/30 l/m².
Estos tres últimos años han sido especialmente secos lo que viene a ser la ciudad de Requena y la comarca en general.
Los acumulados de 2019 fueron de tan solo 2 l/m² , posterior año, el del 2020 precipitaron otros limitados 1,8 l/m² (que básicamente fueron precipitación en forma de niebla). Este año 2021, los acumulados has sido ligeramente más altos y se han llegado a recoger unos escasos 10 l/m², cantidades de precipitación muy bajas para lo que tiene que ser un mes de febrero.